Castración y Esterilización en Sevilla

Castramos y esterilizamos perros y gatos en el centro de Sevilla, también por laparoscopia: menos dolor y recuperación más rápida.

Castrar o esterilizar a tu perro o gato

Castrar o esterilizar a tu perro o a tu gato es una de las decisiones más habituales en su vida. En Veterinaria Alameda, en la Alameda de Hércules, lo hacemos desde hace más de 30 años, y hoy también por laparoscopia, la cirugía de mínima invasión.

Laparoscopia: la diferencia

En la cirugía convencional se abre el abdomen. Con la laparoscopia se trabaja con una cámara y un instrumental muy fino a través de incisiones pequeñas. Para tu mascota suele significar menos dolor después de la operación, menos problemas con la herida y una vuelta a la normalidad más rápida. No todos los pacientes son candidatos: lo valoramos en consulta y te explicamos qué opción es mejor en su caso.

Por qué castrar o esterilizar

  • Evita camadas no deseadas.
  • En las hembras desaparece el celo y se reduce el riesgo de infección de útero (piometra) y, si se hace pronto, de tumores de mama.
  • En los machos suelen reducirse el marcaje con orina, las escapadas y las peleas.
  • En los gatos disminuyen los maullidos del celo y las ganas de escaparse, algo importante en una casa del centro con balcones y azoteas.

De qué depende el precio

El coste depende de si es perro o gato, de si es macho o hembra (esterilizar a una hembra es una intervención más compleja), de su peso, de la técnica (convencional o laparoscopia) y de si hacen falta pruebas previas. Llámanos y te orientamos según tu caso.

Cómo es el día de la operación

Antes lo vemos en consulta para revisar su estado de salud y, si hace falta, hacer pruebas antes de la anestesia. El día de la intervención viene en ayunas. Usamos un protocolo anestésico adaptado a su edad, raza y estado de salud, y vigilamos sus constantes durante toda la cirugía. En las esterilizaciones rutinarias lo normal es que se vaya a casa el mismo día.

Después, en casa

Unos días de reposo, paseos cortos con correa, evitar que se lama la herida (con collar isabelino o body) y la medicación que te indiquemos. Te citamos para revisar cómo va la cicatrización.

Estamos en la Plaza de la Alameda de Hércules, 41, a un paseo de la Macarena, San Lorenzo y la Feria. Pide cita en el 667 004 500 o en el 954 378 569.

Laparoscopia

Incisiones pequeñas: menos dolor y vuelta a la normalidad antes.

Experiencia

Más de 38 años realizando cirugías con los más altos estándares de seguridad.

Postoperatorio

Seguimiento completo tras la intervención y hospitalización si es necesario.

¿Necesitas una cita para tu mascota?

Estamos en el corazón de Sevilla. Llámanos o solicita tu cita online.

Preguntas Frecuentes

Resolvemos tus dudas más habituales.

Depende de la especie, del sexo (esterilizar a una hembra es una cirugía más compleja que castrar a un macho), del peso, de la técnica (convencional o laparoscopia) y de si hacen falta pruebas previas. Llámanos al 667 004 500 y te orientamos según tu caso.
En el día a día se usan como sinónimos: se suele decir castrar en los machos y esterilizar en las hembras. En los dos casos se retiran los testículos o los ovarios, con lo que desaparecen el celo y las conductas ligadas a las hormonas sexuales.
Se opera con una cámara a través de incisiones pequeñas, sin abrir el abdomen. Suele suponer menos dolor después, menos riesgo de problemas con la herida y una recuperación más rápida. En consulta te decimos si tu mascota es buena candidata.
La edad óptima varía según la especie, raza y tamaño. En general, se recomienda entre los 6 y 12 meses. El veterinario valorará cada caso individualmente para determinar el mejor momento.
Sí. Antes de cualquier anestesia tiene que venir en ayunas. Al darte la cita te explicamos cuántas horas y qué hacer con el agua.
En las esterilizaciones rutinarias lo normal es irse a casa el mismo día. Después, unos días de reposo, paseos cortos con correa, evitar que se lama la herida y la medicación que te pautemos. Te citamos para revisar la cicatrización.
Tras la castración baja el gasto de energía y suele aumentar el apetito, así que conviene ajustar la ración: con la dieta adecuada no tiene por qué engordar. El carácter no cambia, aunque suelen reducirse las conductas ligadas al celo, como el marcaje o las escapadas.